Salsa carbonara

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Salsa carbonara con Philadelphia

La salsa carbonara, aunque es fácil, se puede hacer bien y se puede hacer mal. Cuando se hace bien, resulta un placer para el paladar y para todos los sentidos. Pero cuando no, estas deseando que se termine.

¿Alguna vez has hecho salsa carbonara casera? Parece bastante fácil, básicamente es sólo bacon, huevos y pasta. Pero como la mayoría de los platos con pocos ingredientes, existe una técnica que une toda la magia, y si no lo tienes claro, te saldrá mal, posiblemente con huevos revueltos en tu salsa.

Salsa carbonara con Philadelphia

La mayoría de los cocineros están de acuerdo en que la salsa tiene que tener guanciale, una especie de panceta italiana sin ahumar, pero claro, cómo no está disponible habitualmente, se puede sustituir por tocino o panceta.

Si puedes conseguir guanciale, notarás la diferencia, pero si no lo has probado nunca, pues no.

La mayoría de los cocineros, aunque no todos, dicen que no incluye nata, y todos están de acuerdo en que, bajo ninguna circunstancia, hay que añadir guisantes. Lo de añadir cebolla y ajo se deja a las preferencias de cada consumidor.

Los ingredientes son para 4-6 personas.

Ingredientes:

  • 500 gr de pasta seca
  • 5 huevos grandes
  • 200 gr de bacon, en cubos
  • 50 gr de queso Parmigiano-Reggiano, rallado
  • 50 gr de queso Pecorino, rallado
  • 300 gr de queso Philadelphia
  • Pimienta negra
  • Sal

Procedimiento:

Llevar a hervir agua salada en una cazuela y añadir la pasta para que se cueza los minutos que indica el paquete, hasta que esté al dente. Reservar 1/2 taza de agua de cocción y escurrir el resto.

Mientras la pasta se cocina, calentar una sartén grande a fuego medio en la que se añadirá el bacon para que se fría durante 3 minutos, o hasta que la carne esté crujiente y dorada y haya soltado su grasa.

Apagar el fuego y batir los huevos en un bol, añadir el queso Philadelphia y los quesos rallados y batirlo hasta que estén bien mezclados.

Poner de nuevo la sartén al fuego y añadir la mitad del agua de cocción reservada. Incorporar la pasta cocida y remover durante unos segundos hasta que el burbujeo disminuya y gran parte del agua se evapore.

Aparta la sartén del fuego y agrega la mezcla de huevo y quesos. El calor residual cocinará los huevos, pero revuélvelos rápidamente para que no se cuajen demasiado. Si la salsa parece demasiado espesa, añade un poco más de agua de cocción.

Sazonar generosamente con sal y pimienta y servir de inmediato.